Podría empezar este post con algo motivacional como: "Acepta quien eres", pero muchas veces las cosas no son así de fáciles. En algún punto de la vida nos sentimos perdidos, o al menos yo sí me he sentido así, y es interesante, porque al ver hacia atrás, a esos momentos, hay un factor que se repite, yo no era felíz, si, ya sé, suena bastante lógico pero me puse a analizar los puntos en común que existían en cada uno de esos momentos.
Me he dado cuenta que cuando más perdida he estado, no actuaba con mis convicciones, hacía lo que otras personas me recomendaban, lo que la sociedad decía que debía hacer, escondía mis "rarezas" y buscaba ser parte de algo, pero eso, muchas veces, hacía que escondiera lo que a mí me gustaba, o lo que yo creía y sentía que debía hacer.
Cuando decidí cortarme el pelo, TODOS pusieron el grito en el cielo, y estos fueron algunos comentarios que he recibido cuando alguien decide que puede opinar sobre mi apariencia: A ningún chico le vas a gustar, pareces hombre, te peleaste con la peluquera, estas loca, van a pensar que sos lesbiana (incluso me han hecho esa pregunta varias veces). Y mi única respuesta ha sido: "A mi me gusta y me siento más yo, y la verdad es que, si a alguien no le gusta, no es mi problema". Suena rudo no?, pero es que realmente no es nuestro problema si a alguien no le gusta lo que pensamos, cómo vestimos, lo que nos gusta y lo que no.
Y pienso, si esto pasa con algo tan insignificante como un corte de pelo, cuántas veces he escondido mis gustos solo por el miedo a no encajar, cuántas veces jugué algo que no quería solo por sentirme parte de algo, cuántas veces dije SI a algo que no quería, por el simple hecho de lo que los demás piensen de mí.
Por eso yo he decidido poner las reglas del juego, la vida es tan hermosa y el tiempo tan corto, que no puedo darme el lujo de perderlo jugando a las escondidas...
Maviel Medina
No hay comentarios:
Publicar un comentario